Amaya Kobayashi es una mujer adulta que tiene el crecimiento restringido que todavía aparenta ser una niña y un antiguo miembro de los Caballeros del Alba.

Biografía

Vida temprana

Amaya nació como la hija de Amane Kobayashi, una científica al servicio de los Caballeros del Alba que estudiaba la naturaleza del Corazón durante la Guerra de la Llave Espada, y de un padre que murió en la guerra cuando era un bebé. Tras muchos años de investigación, cuando Amaya había cumplido los once años, su madre se dio cuenta de que la Oscuridad no podía alcanzar los corazones de los niños, por lo que desarrolló un cristal mágico que restringiría su crecimiento físico al ligarlo dentro de su cuerpo, manteniéndola como una niña de once años. Amane descubrió que la fórmula que probó con Amaya estaba incompleta, y por tanto comenzó a secuestrar a más niños para perfeccionar la fórmula. Lo siguiente que Amaya supo de ella es que falleció en uno de esos experimentos, llevándose a la tumba la forma de romper el encantamiento de su cristal.

Amaya fue adoptada por Kana Shiraki, y a medida que su hijo, Ryu, iba creciendo, se dio cuenta de su maldición, porque a pesar de que físicamente no envejecía, su corazón sí que lo hacía, por lo que el cristal resultó totalmente inútil y ahora no era capaz de poder quitárselo. Ryu había sido elegido desde nacimiento como el sucesor del Gran Maestre Artorius Xine, pero ella había notado que él no le gustaba luchar, y que los ideales del Gran Maestre iban a privar al chico de una vida normal, por lo que convenció al Gran Maestre para que dejase estudiar al chico bajo alguien cercano a él, lo que la convirtió en su instructora de combate.

Amaya se enroló en los Caballeros del Alba y forjó una "Llave Doble" experimental con dos hojas en vez de una, la cual mejoraba la capacidad de defensa y el número de golpes para compensar su debilidad física. Al completar su entrenamiento ejerció como tutora de los reclutas más jóvenes, donde mantuvo una estrecha amistad con su mejor aprendiz, Yui Ayanami. Sin embargo, dos años después, el padre de Yui abandonó a los caballeros y se llevó a su hija con él.

Eventualmente, cuando cumplió los veintidós años (aún manteniendo el aspecto de once), el culto conocido como el Eclipse Eterno lanzó un ataque a gran escala contra los Caballeros, destruyendo por completo la legión y al poblado en el que vivían. Por petición del Gran Maestre, Amaya escapó con Ryu, pero fueron incapaces de salvar a Kana, que falleció intentando protegerlos. Aquello supuso un duro golpe para Ryu, pero Amaya supo animarle.

Cuando el Gran Cataclismo que puso fin a la guerra fragmentó el reino en diversos mundos, Amaya y Ryu se quedaron atrapados en uno de los muchos mundos. Afortunadamente, los dos encontraron en ese mismo mundo un navío en reparación, el Legado R.L.S.. Allí conocieron a B.E.N., la Inteligencia Artificial que se dedicaba al mantenimiento del barco, pero toda su tripulación se habían convertido en Sombras. Amaya y Ryu vieron ésto como una oportunidad para poder viajar por los mundos e investigar las verdaderas intenciones del Eclipse Eterno para detenerlos si iban demasiado lejos, por lo que ayudaron a B.E.N. a terminar de reparar el navío y zarparon hacia otros mundos en busca del Culto.

Sueños de Destrucción

En construcción

Personalidad

Amaya es, por definición, una mujer amargada. Ve su caso como una maldición y una irritación cuando alguien la trata como una niña. Debido a ésto, le falta paciencia y a veces se enfada con facilidad, aunque rara vez lo hace en serio. En adición a ésto, ha desarrollado un desprecio irracional hacia los niños pequeños y un carácter mandón hacia la gente menor que su edad, mostrándolo poniéndoles motes en vez de llamarlos por sus verdaderos nombres. Irónicamente, a veces no puede evitar comportarse como una niña y puede perder los estribos de vez en cuando.

A pesar de ello, es capaz de encontrar el sentido del humor en cualquier situación, y si alguien se ríe de ella, es capaz de contraatacar con algo mejor. También es una persona muy gentil y sarcástica, y muestra afecto por sus amigos protegiéndolos cuando se encuentran en peligro, aunque no se le da bien encontrar soluciones para los problemas de los demás. Además, es consciente de su afilado carácter y sabe admitir que estuvo equivocada y cuando tiene que pedir perdón.

Estilo de Lucha

Amaya, como consecuencia de su edad física y de su pequeño tamaño, no tiene ninguna ventaja en el campo de la fuerza y la resistencia. Es por eso que ha explotado su velocidad y agilidad al máximo. Al haberse pasado más de quince años entrenando con el mismo cuerpo sin envejecer en lo absoluto, Amaya es implacable en lo que a lucha se refiere.

Su estilo de lucha se basa en el movimiento constante, atacando por lo general valiéndose de piruetas y volteretas usando su Llave de Doble Filo, propiciando ataques constantes y repetidos. Lo sorprendente es que no se maree con tantos movimientos. Cuando se compara con otros espadachines, Amaya no tiene tanto detalle técnico y tiende a hacer más trucos con su Llave como darle vueltas alrededor suya y hacerla girar durante los ataques.

Su mayor logro en el campo de batalla es combinar sus ataques físicos con magia. Puede desde usar ambos ataques en un solo combo o incluso usarlos a la vez en un solo golpe. Esta técnica se ha convertido en su marca registrada y se la enseñó a sus alumnos cuando ejercía de maestra en los Caballeros del Alba, pudiéndose ver cómo Ryu y Yui han aprendido ésto de ella.

Su afinidad elemental es Aire, asociando sus hechizos con las energías cinéticas, estáticas y la densidad, y su rango de maná es B, haciéndola lo bastante poderosa para manipular las fuerzas eólicas con precisión a la par de que lucha. Hace uso del viento para dar fuerza y dirección a sus ataques, y también aprendió a usar el relámpago para causar daños adicionales y paralizar a su enemigo o envolver su Llave con cargas eléctricas. Sus estudios fueron más allá y aprendió a usar ilusiones, pero sólo las usa para crear reflejos de sí misma o aparentar que lleva dos versiones de su misma Llave y confundir al enemigo.

Poder Latente

El Retorno (戻る Modoru) es su Poder Latente, que le permite hacer que cualquier objeto que lance vuelva hacia su mano como un bumerán. Para que ésto funcione tiene que haberlo tocado primero, dejando una especie de "rastro" en el objeto. Es una especie de telequinesia pero al ser tan limitada no requiere mucho poder y puede usarlo tantas veces como necesite, pero sólo con un objeto a la vez.

Éste Poder Latente le resulta muy útil ya que si un oponente le desarma, puede recuperar su Llave en cuestión de segundos, o lanzarla y recuperarla inmediatamente después sin necesidad de desmaterializarla y rematerializarla. Ésto, por supuesto, no funciona con objetos explosivos. Y si usa este poder con cosas que no puede sostener en una mano, será ella quien sea atraída hacia ellos, pero también se puede sacar provecho de esto para maniobrar con mayor velocidad.

Curiosidades

  • En las etapas prototipo de Dreams of Destruction, Amaya iba a tener una personalidad más madura, pero al final Garmagic descartó eso y la dio una personalidad con más defectos.
  • El caso de Amaya está inspirado en el de Presea Combatir, un personaje de Tales of Symphonia.
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